La Vieja Licoreria

Hace poco decidí visitar La Vieja Licorería, recomendada por varios cocteleros y amigos, tuve ocasión de disfrutar de primera mano, esas maravillas liquidas que puedes encontrar aquí.

Fabian, el dueño y artesano de licores, transmite mucha sabiduría y pasión haciendo de cada licor y cada sorbo un momento mágico, donde esta casa de cuentos, en medio del bosque, con un paisaje y unas vistas estupendas, tiene un rol fundamental en toda la puesta en escena.

Visitar La Vieja Licorería es como adentrarte en un cuento, desde la iluminación cálida, el perfume de las velas, y la música, ¡es todo un viaje sensorial que debes experimentar!

La Vieja Licorería se encuentra en la Esperanza, un pueblo canario con infinidad de formas, que ofrece al visitante sensaciones agradables y todo tipo de planes en la zona norte de Tenerife.

¿Cuál es el concepto que se respira en La Vieja Licorería?

Poner en valor lo artesanal, lo hecho sin prisas, los sabores auténticos en contraposición con los “sintéticos” elaborados con saborizantes y aromas, los sabores de nuestra infancia, transmitir que un licor artesanal es como un fragmento de tiempo donde permanecen las naranjas de un invierno determinado, el café que se cultiva con mimo en el Valle de Agaete o el maracuyá que se recolecta en el sur de Tenerife.

¿Cómo describirías tu fábrica de licores?

Nuestra Licorería viene a ser como esa pequeña cabaña en que se divisa a lo lejos en mitad de una tormenta en mitad de la noche.

Esa casa con luz en las ventanas que acoge a quien llama a su puerta y le muestra el calor del hogar, música de otro tiempo, una buena historia que contar y todos esos aromas y sabores que hemos ido perdiendo conforme caminábamos a nuestro presente…

¿Hay un cuento para cada licor?

Cada licor tiene una historia detrás, de su elaboración, de cómo caminamos por el bosque de las sombras (equivocaciones) intentando encontrar algo de luz, de esos senderos inesperados que se abren ante nosotros y nos llevan a sabores que ni siquiera soñábamos.

Por otra parte, siempre hemos pensado que una manera ideal de tomarse nuestros licores es leyendo un buen relato corto. En nuestra web proponemos maridajes con literatura como vehículo ideal para hacer ese momento el ideal para disfrutar de esos momentos en que uno debería bajarse de alguna manera de la vida.

¿Qué valor le das a la música?

La música en La Vieja Licorería siempre ha sido fundamental para lograr crear un espacio ajeno al tiempo. Siempre nos ha gustado mucho el jazz, la música de entreguerras francesa, el blues más doliente, los tangos que emanan del Martín Fierro, la delicadeza de una balada escocesa o una canción de taberna irlandesa…

Licores, literatura, ¿cuenta cuentos…por qué?

Cuando creamos La Vieja Licorería en 1994 a partir de nuestra sana locura de elaborar licores con la fruta de los alrededores, las Historias, como decía Carmen Martín Gaite, se colaron por la chimenea.

La gente siempre está ávida de escuchar al lado de un fuego, alrededor de una vela, con un buen licor de tonos ambarinos donde van tomando forma las imágenes que se emana del sonido de las palabras.

Nos traslada a la Infancia, cuando nuestra mente aún era un delicado lienzo en blanco y todo por pintar, todo descubrir…

¿De dónde nace tu inspiración para cada mezcla?

De sentir que existe un licor imaginario al que debo darle forma real, andando a tientas en el proceso, cogiendo caminos equivocados y retrocediendo, explorando otros y acercándome…, hasta llegar, como en el cuento de Poe el Retrato Oval, a dar con esas dos últimas pinceladas de sabor, de aroma que completen el cuadro.

¿Qué importancia le das a los cócteles?

Los cócteles son pequeñas historias que deben empezar necesariamente por un buen título, un relato coherente de los ingredientes y un final a la altura: ácido, seco, especiado, dulce, amargo, o acaso dulcemente amargo.

Que define algo gourmet o delicatesen

Aquel producto que acompaña el sabor de este con toda una historia de sugerencias alrededor, el sitio donde se elabora, desde cuándo, qué lo hace especial, quienes están realmente en el momento íntimo y mágico de su elaboración…

¿Cómo sería la experiencia cata?

Empieza por el nombre del licor, por saber la historia que llevó a su elaboración, de donde vienen los botánicos o frutas que lo componen, tener la percepción del tiempo que ha goteado lentamente y sin prisas sobre él, como se ha elaborado para que los sabores ácidos se suavicen con los especiados o que los balsámicos dialoguen con los anisados.

Apreciar a través de la copa el amarillo oro del licor de plátano, las notas azabaches del café, el verde mágico de la absenta…

Dejarse envolver con los aromas naturales, y verdaderos, de nuestros licores. Aromas que no son producto de la sugestión de una cata de vinos, sino de la búsqueda dentro del tapiz de aromas y sabores de nuestros licores de todos los que los componen realmente.

Buscar en boca un sabor desprovisto de aristas alcohólicas, que permanece suspendido y se va abriendo paso hasta la memoria de cada uno, donde permanecen como tesoros inalterables el sabor de nuestra primera mandarina, el aroma envolvente a vainilla, el picante de la canela, el ácido del maracuyá.

Maridajes con cada licor

Siempre hemos propuesto maridar nuestros licores con literatura, cine, música, una forma emocional de enriquecer un libro, una película; una forma más de detener el tiempo alrededor de una copa de licor…

Lo artesanal está de moda, Sostenibilidad

Sí, pero dentro de un movimiento más amplio de búsqueda del producto local, de km 0, de productos con una historia real detrás de ellos, de la recuperación de oficios antiguos, del cultivo propio, aunque sean unos modestos tomates en el balcón del piso.

Un licor para cada ocasión

Hay ocasiones para recordar, como en la sobremesa, ese dulce sopor al que no le negamos la entrada y nos abandonamos a él, ese tiempo evanescente de conversaciones líquidas donde lo verdaderamente importante es sentir que la vida merece la pena, mientras damos vueltas en la copa al licor de café, un licor de canela, o un licor de naranja tostada.

Previo a una comida, como aperitivo recomendaríamos en copa de Martini licores más alegres y tropicales como el de limones verdes, el de pomelo o la gama de maracuyá.

Y por la noche…invocar a las hadas verdes con nuestro licor de Absenta.

Cuál es el licor más vendido

Desde siempre es el de Canela, aun últimamente, desde que lo sacamos en 2017, el licor de Maracuyá le va pisando los talones.

¿Cuál es el licor más complicado de elaborar?

Actualmente podría ser el de Tabaco.

Maceramos por separado todos los ingredientes: madera de cedro, vainilla Bourbon de Madagascar, cacao puro, mandarina, café de Agaete, azahar blanco francés y hoja de tabaco de La Palma.

Lo difícil no son los diferentes puntos de maceración, sino el llevar el licor resultante a donde queremos, acompañar en ese viaje de quien lo prueba a través de la experiencia de abrir una caja de puros de madera de cedro, aspirar los aromas especiados a vainilla, cacao, madera; encontrarte en boca con un elegante y floral azahar y el cítrico amable de la mandarina,  y terminar el viaje con el descubrimiento de la hoja del tabaco en la garganta y ese café casi imperceptible que lo sitúa en ese momento tan universal como es el  “ Café, Copa y Puro”.

Nuestro reto era conseguir un licor que gustara tanto al que fuma como al que no, y creemos que lo hemos conseguido.

 

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